miércoles, 23 de enero de 2008

Mueren 9.7 millones de niños cada año por males prevenibles, dice Unicef

La Jornada-Reuters

Miércoles 23 de enero del 2008



Diario fallecen 26 mil por neumonía y malaria, antes de cumplir cinco


Los países del África subsahariana siguen siendo los más afectados
Lactancia materna y vacunas, entre las medidas que podrían salvarlos

Una mujer pesa a su hija en un centro comunitario de Tlamacazapa, Guerrero, donde los niños tienen problemas de desnutrición por consumir agua contaminada con arsénico y plomo Foto: José Carlo González

Ginebra. Cada año mueren casi 9.7 millones de niños antes de cumplir cinco años, por enfermedades que podrían ser prevenidas con medidas sencillas y asequibles, según el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).
A pesar de que por primera vez la cifra anual está por debajo de los 10 millones, el dato significa que más de 26 mil menores fallecen cada día de neumonía, malaria y otros males. Cuatro millones pierden la vida en el primer mes de nacidos.
“Aún es inaceptable que casi 10 millones de niños mueran cada año por causas ampliamente prevenibles”, dijo la directora ejecutiva de Unicef, Ann Veneman, quien señaló también que muchos menores también pierden a sus madres en el parto. “Hay mucho trabajo por hacer, pero ha habido progresos, y se puede seguir teniéndoles”, dijo Veneman a Reuters en entrevista.
Advirtió que a pesar de los avances recientes, África, el sur de Asia y Medio Oriente no están en el camino de cumplir el objetivo de la Organización de Naciones Unidas (ONU) de reducir en dos tercios la mortalidad infantil entre 1990 y 2015, a menos de 5 millones de decesos por año.
“No debería subestimarse la enormidad del desafío”, advierte el organismo en su informe anual El estado de los niños del mundo. Lo más difícil está aún por delante: intentar impulsar la esperanza de vida infantil en países asolados por la epidemia del sida, que además sufren gobiernos débiles y pobres sistemas de salud, dijo.
El África subsahariana se ha llevado lo peor desde 1990, y en la actualidad supone 49 por ciento de las muertes de menores de cinco años en todo el mundo, pero sólo 22 por ciento de los nacimientos. Un niño nacido en esta región empobrecida enfrenta una posibilidad entre seis de morir antes de los cinco años.
Según el informe, casi la mitad de los 46 países que integran dicha región ha mantenido o empeorado la tasa de mortalidad desde 1990. Sólo tres –Cabo Verde, Eritrea y las Seychelles– van camino de cumplir el objetivo para 2015. “Es una región en la que tenemos que concentrarnos, pero también debemos mirar país por país. Hubo progresos tremendos” en algunas de esas naciones, incluyendo Etiopía y Malawi, que desde 1990 redujeron la mortalidad infantil a 40 por ciento, aunque otros que emergen de un conflicto se han estancado, señaló Veneman.
Sierra Leona, afectado por una guerra civil, tiene el peor nivel de mortalidad de menores de cinco años, con 270 por cada mil bebés nacidos con vida.
Los niños en los países en vías de desarrollo a menudo sucumben a infecciones respiratorias o intestinales que ya no suponen una amenaza para la vida en las naciones ricas. Muchos mueren también de sarampión y otras enfermedades que se pueden impedir con vacunas.
El agua no potable y la falta de higiene también pueden causar enfermedad y muerte, especialmente entre los desnutridos, pero según el Unicef, medidas básicas, como la lactancia materna, las vacunas y las mosquiteras pueden reducir significativamente el número de decesos.
“Tener un niño sano con oportunidad de sobrevivir comienza con la salud de la madre. Entonces, ¿la madre está obteniendo cuidado prenatal y nutrición adecuadas?”, se preguntó Veneman. “Si vamos a salvar la vida de los niños, tenemos que estar seguros de que sean sanos en el nacimiento”, agregó.